Monte Rosa WalserWaeg by UTMB 2026: 120 kilómetros para descubrir dónde están tus límites
Hasta le Valle de Aosta, que es la
región más pequeña de Italia, donde se encuentran los picos más altos de los
Alpes en su parte italiana y que está situada en el norte del país haciendo
frontera con Suiza y Francia, se fueron tres Villanuevacorre para participar en
la Monte Rosa WalserWaeg by UTMB 2026. Carrera que consta de 120 km y mas de
8200 metros de desnivel positivo, con este bonito perfil.
El viernes 17 de julio a las 18:30 horas, con
muchos nervios, alguna duda y cargados una mochila de Trail que pesaba más de 6
kg, tomaban la salida de esta mítica carrera José
Álvarez, Javi y el que
suscribe. Los primeros km transcurren tranquilos, ya que los casi 1000
participantes y los caminos estrechos no daban para ir rápido y es una carrera
muy larga para emocionarse al principio. Pronto comenzamos la primera gran
subida, un tramo con más de 1600 metros de desnivel positivo, que, para ir
calentando motores, no está mal. Pero todo esfuerzo tiene su recompensa y al
llegar al punto más alto de esta subida podemos deleitarnos una preciosa
estampa del valle de Aosta, el cual empieza a encender sus luces, porque
la
noche se nos echa encima.
De la primera noche poco os puedo contar, excepto
que fue dura, no por nada en especial, simplemente porque no nos dio tregua con
subidas y bajadas brutales por el grado de inclinación y la poca visibilidad
que teníamos.
Dan las 5 de la mañana,

empieza amanecer y con
las primeras luces comienza un espectáculo natural que nos deja con la boca
abierta y es que la belleza de los lugares por donde discurre la carrera, es
complicado describirlos con palabras. Montañas inmensas, bosques de abetos que
no tienen fin y que tiñen de un verde intenso todo, pequeñas poblaciones en los
sitios más recónditos de la montaña y agua, infinidad de riachuelos y cascadas
de agua fría. En el km 60, justo en la mitad de la carrera, hace su
aparición
El Cervino, uno de los montes míticos de los Alpes con más de 4500 metros de
altitud, que nos hará compañía bastantes km ya que la carrera se dirige hacia él.
Durante muchos km vamos a
poder disfrutar viendo como las nubes se pelean y se
enganchan en su cima, como hay inmensas cascadas de agua cayendo desde los
inmensos neveros que hay en su parte más alta. Pero la carrera sigue y tras un breve
receso en el km 78, donde nos alimentamos bien y recargamos un poco las pilas,
damos comienzo a la segunda gran subida, 10 km en los que no vamos a tenemos
tregua y donde nos esperan 1450 metros de desnivel positivo, pero eso no es
impedimento para seguir adelante e ir sumando km poco a poco. En esta gran
subida descubrimos un lago artificial de un azul turquesa intenso, rodeado por
altas cumbres
blancas, que invitaba a contemplarlo y regocijarse en su belleza.
Km 97, ya parece que lo tenemos ahí, al alcance
de las manos, pero es un espejismo ya que nos queda por delante la que va a ser
la subida más dura de toda la carrera ya que en tan solo 8 km tenemos que
superar un desnivel de 1500 metros positivos que sumado al cansancio acumulado después
de mas de 20 horas de carrera y a un terreno bastante técnico de rocas grandes
y un aire frio, hacen que este tramo

sea una autentica pesadilla y tengamos que
hacer un super esfuerzo para superarlo con éxito. Km 106, una pequeña para llenar
agua y a seguir sumando km. Ultimo tramo, ya nos vemos cruzando la línea de
meta, pero esta carrera no nos da tregua y sigue exigiendo un esfuerzo tras
otro, a una pendiente dura, le sigue una bajada técnica, a un pequeño tramo
llano le sigue un tramo de rompe piernas. Km 115, vuelve a ser de noche, pero ya si, ya lo tenemos, ya
estamos ahí, sufriendo, dando hasta la ultima gota de nuestra energía, poniendo
el corazón y tirando de cabeza en el último esfuerzo, porque las piernas ya no
responden. 500 metro, ya vemos la meta, enfilamos el pasillo que nos lleva a la
gloria de esta carrera, 100 metros, una mezcla de emociones invaden nuestro
cuerpo, alegría, ganas de llorar, rabia, pasión, todo mezclado, que hace que se
nos ponga la carne de gallina. Meta, después de muchas horas, de 120 km y mas
de 8200 metros positivos, cruzamos la meta y eso nos hace sentir especiales,
nos da ese minuto de gloria que todos debemos tener en algún momento de nuestra
vida. Atrás quedan 9 meses de duros entrenamientos, de madrugones, de sacrificios
y de disciplina que han hecho que podamos cumplir este bonito sueño.
No me quiero despedir sin dar las gracias a
nuestras familias, que nos sufren, aguantan nuestras ausencias y que, además,
el día de la carrera están pendiente de nosotros. !!!!GRACIAS¡¡¡¡
Y ahí queda eso.
Samuel