XX Carrera Nocturna Ribera del Genil Écija 2026
Después de todo un año de carreras, trails, maratones, medias maratones,… llega nuestra última cita con un 8k en Écija.XX Carrera Nocturna Ribera del Genil Écija 2026
para cerrar la temporada.
Temporada marcada por un crecimiento progresivo y sostenido en el tiempo, en el que cada carrera, cada entreno, cada carrera ha ido llevándome a una mejor posición y batir todas mis marcas en todas las modalidades.
Cada año se celebra esta mítica carrera en Écija que tiene un recorrido bonito y rápido , a orillas del Río Genil, Parque de San Pablo y sus monumentos. Este año cumpliendo años, su XX Aniversario como carrera.
Carrera de altísimo nivel donde compiten muchos clubes del pueblo y de las provincias aleñadas.(Sevilla, Córdoba, Málaga, Huelva, Badajoz) 700 inscritos este año.
Es por ello que tengo la satisfacción no solo de haber batido mi marca personal este año aquí con un 16 puesto en la general, si no del nivel de atletas de gran nivel que se reúnen alrededor de ella.
Organización de 10, con una bolsa del corredor y una camiseta de una calidad espectacular.
Súper contento con estos 6 meses de constancia crecimiento y superación personal. Volveremos después del verano con más fuerza!!
Trail HOLE Ronda 27Km - 2h 44 min
1/2 Maratón Ciudad de Almería - 1h 24 min - 3:58min/km
Maratón de Praga - 3h 05 min - 4:21min/km
8K Ciudad de Écija - 30 min 13 seg - 3:46 min/km
Gracias!! Merci!! Thanks!
Almagro en el corazón: Mucho más que correr
El camino hacia el Tri-maratón de Almagro no fue fácil. Los entrenamientos previos con Yolanda habían sido buenos, pero los dolores de mi espalda me obligaron a plantarme en la salida con mucho respeto, miedo y esa lógica envidia sana de querer y no poder. Sin embargo, el atletismo popular tiene una magia especial, y este fin de semana lo volvió a demostrar. El grupo de los 100 maratones nos arropó de una manera espectacular. Su veteranía no solo guio a Yolanda en su hazaña, sino que nos brindaron unos cuidados y un apoyo a los dos que convirtieron los días en una fiesta del compañerismo. Al final, encontré la forma de burlar a mis limitaciones: si no podía correr la maratón entera, correría con el corazón para los demás.
En cada una de las tres jornadas, pude salir y dar las dos primeras vueltas con todo el pelotón, disfrutando del ambiente fresco de la mañana. Después, me dediqué a escoltar a quienes más sufrían en el circuito. Tuve el honor de compartir vueltas y confidencias con grandes tipos como Gocho "El Sombrilla", Luis Sequeira, Santiago Hitos, Chantal y Pascal Comte... animándolos a seguir adelante cuando el cansancio apretaba.
Y, por supuesto, el broche de oro de cada día tenía nombre propio. La última vuelta siempre era para ella. Unirme a Yolanda en el tramo definitivo, darle esa última energía que guardaba en la recámara y cruzar la línea de meta a su lado fue una sensación indescriptible. En una locura de tres días, un rostro conocido al
final es el mejor de los geles de avituallamiento. Ha sido una experiencia excepcional. Ver a Yolanda romper todas las barreras y asombrarnos a todos con su fortaleza me demuestra que no hay límites cuando hay ganas. No me colgué la medalla de finisher, pero me llevo a casa el orgullo de haber sido el mejor apoyo de Yolanda en Almagro.
Antonio O.
Silencio, piernas y corazón: Mis tres maratones en tres días
Hay retos que no se le cuentan a nadie. No por secreto, sino por puro respeto al miedo. Cuando decidí enfrentarme al desafío de correr tres maratones en tres días seguidos, guardé silencio. Mi cabeza me decía que la primera saldría bien, que la segunda ya veríamos y que la tercera era, sencillamente, un imposible. No daba un duro por mí. Pero a veces, el cuerpo y el corazón te demuestran que estás equivocada.Cada día el ritual empezaba igual: el despertador sonando a las 5:00 de la mañana con los ojos pegados, el desayuno rápido, los nervios al vestirse y esa foto de grupo a las 6:30 bajo la luz del amanecer. Éramos apenas 25 o 26 valientes compartiendo un circuito de 3 kilómetros al que debíamos dar 14 vueltas más un extra de 800 metros.
La primera jornada fue de aprendizaje. Dediqué cada zancada a preguntar a los veteranos, devorando sus consejos: "Hazlo una hora más lento de tu ritmo habitual", "no te dejes la musculatura", "descansa en cuanto cruces la meta". Les hice caso. Acabé con buenas sensaciones y, para mi sorpresa, el segundo día me levanté sin apenas dolores. Me sentí tan fuerte y tan bien que la segunda maratón la completé ¡15 minutos más rápida que la primera! El avituallamiento cada 3 kilómetros se convirtió en mi oasis: agua, geles, gominolas y ese respiro necesario para volver a arrancar.
El tercer día apareció el gran enemigo: un calor asfixiante. Las piernas pesaban, pero el objetivo estaba a tiro. Con la mente fija en la meta y el cuerpo respondiendo al límite, cerré la tercera maratón regulando el ritmo, justo una
hora por encima de mi tiempo normal.Lo logré. Tres de tres. Pero este triunfo no es solo mío . Además de los entrenamientos junto a Antonio, mi escudero fiel y su apoyo en carrera, me llevo en el corazón a la gente maravillosa del club de los 100 maratones, un grupo humano increíble que te empujaba en cada vuelta, y la hospitalidad impecable del organizador, Miguel Ángel, junto a Ana y su cuñado. Entré en este reto sin creer en mí, y salgo sabiendo que los límites solo existen para ser superados.